Un día a la madrugada, una señora tuvo dos hijos gemelos, los niños crecieron y se hicieron mas mayores; cuando tenían aproximadamente unos diez años empezaron a notar que aunque eran mellizos, no eran tan iguales…
Uno era alto, rubio y muy mono de cara, pero sin embargo el otro parecía un adefesio y encima los niños le decían que era un alien porque se podía estirar la piel cuanto quisiera, lo del alien le marco mucho, sobre todo en la adolescencia.
Un día harto de las necedades que le decían, tomo la decisión de desaparecer y que nadie supiera más de el, y así fue como ocurrió; cogió sus cosas y se marcho; esa noche hacia mucho frío y se refugio en un callejón que había cerca de un teatro y entonces pasó por allí un hombre y le dijo:
- chico, ¿Por qué estas aquí tan solo?
Entonces el respondió:
- pues porque la gente me odia y dicen que soy un engendro…
Entonces aquel hombre se quedo un poco extrañado porque no veía el motivo de que la gente lo llamase engendro y seguidamente el chico le enseño lo que podía hacer con su cuerpo, aquel hombre se quedo fascinado con lo que podía hacer y le dijo:
- chico, ¿a ti te gustaría poder hacerte famoso con eso que haces con la piel?
El chico se quedo bastante extrañado con lo que aquel hombre le dijo y acepto.
Se hizo famoso estirando su piel asta donde nadie lo podía hacer.
viernes, 9 de noviembre de 2007
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